martes, 1 de agosto de 2023

Cuando las cosas de la vida se terminan. Cerrando ciclos.

Estos últimos días han sido duros para mí, en el sentido concreto de concluir algunas actividades que ya no pueden continuar. 

El viernes pasado la asesora me dio un ultimátum: es necesario que concluya la tesina a más tardar el 10 de agosto, de lo contrario, se dará por terminado este proceso. Aquí no tengo queja alguna, por el contrario, lo considero adecuado, porque ya cumplí bastante tiempo con ese documento y tan sólo me encuentro a un paso de finalizarlo.

El día de hoy, alrededor de las 10 de la mañana, recibí otra noticia complicada: sólo me quedan 30 días para que la beca expire, ya no se me renovará y en consecuencia, debo de concluir todos los pendientes que se me asignaron. Esto es un verdadero reto para mí, pues mi eficiencia y eficacia están en juego, el tiempo es un factor que yo no puedo controlar, sólo administrar correctamente, con la intención de finalizar de la mejor manera posible todo lo que me resta.

Aunque de primera intención, esto podría ser catastrófico, no lo quiero ver así: cuando la vida se impone de esta manera, sólo hay que afrontarlo. Es verdad, he vivido tiempos bastante agradables, pero si por la razón que sea, se juntaron estos dos acontecimientos, sin duda, es necesario atravesar por ellos, a pesar de la incertidumbre y del miedo que se pueden presentar (realizo un gran esfuerzo por ser positivo ante ello), porque bien podría tomarse a mal, pero no, en mi caso la explicación fue contundente: las áreas de oportunidad que debo mejorar son más encaminadas a la adquisición de autoconfianza y seguridad, así como al desenvolvimiento social, en vísperas de mejorar la interacción dentro de un área laboral de tipo oficinista. Mi sentir con respecto a ello es como de "chinche", de ignorante, de tonto, porque hasta el día de hoy sigo con fuertes dudas al momento de intentar entablar algún tipo de comunicación, porque dentro de mi cabeza me cuestiono si lo que hago está bien o mal, si hablar de cierta forma, comportarme o expresarme verbalmente me puede llegar a ocasionar un conflicto (que pudiera incomodar u ofender a la persona) o un mal entendido. Es aquí donde, me parece que el TLP hace de las suyas (adicionado con una historia de vida de poco éxito a nivel social).

Hoy atravieso un momento único en mi vida. La vida me ha puesto una verdadera prueba de fuego y dentro de mi ser también arde una llama deseosa de superación, la cual, no debo permitir que se apague, al contrario, que se convierta en la luz que ilumine mi camino y que al igual que un meteoro, llegue hasta el cielo para comenzar a resplandecer como un nuevo amanecer... continuará.


jueves, 8 de junio de 2023

La etapa de adulto. ¿Qué pasa cuando en la familia no se me enseñó a serlo?

 Otra situación que ha estado muy intensa es la siguiente:

Se me solicita que yo establezca una fecha para concluir la tesis, por ejemplo, o para concluir otro proyecto, pero la verdad yo no sé cuanto me tengo que tardar, porque he puesto ciertos plazos, pero me los han rechazado y eso me genera aún más problema, porque pienso: bueno, si eso no está bien, ¿entonces cuánto me debería de tardar como máximo o tomando como base otras experiencias de las demás personas, porqué no me ponen un plazo o un límite? Y pues no lo hacen...o sea, se me coloca la responsabilidad, pero cuando manifiesto la duda anterior, no me dicen -pienso que sale peor, me quedo más confundido al no tener una respuesta, al dar por hecho que ya debería de saberlo, como si fuera un experto, cuando no necesariamente es así- y eso me genera mucho enojo, ¿porqué no me lo quieren decir de manera directa?; aunque claro, existe la otra posibilidad de que me estoy equivocando -pero no se en qué, ahí está el detalle-

Ojalá pueda orientarme en ese sentido, porque la explicación que me dieron es: somos adultos y necesitas comportarte profesionalmente -y la verdad eso no me deja las cosas muy claras- 

Entonces a veces me digo a mi mismo -aplicado a este caso-: Para obtener una respuesta definitiva ¿tengo que saber las características de la etapa adulta (buscarlas en un libro de psicología del desarrollo), para entenderlo muy bien, para que se haga bien? Porque en este y otros casos, las personas no me dicen las cosas, de manera explícita, bien explicadas, que no dejen lugar a dudas, dan respuestas como la que aparece en cursivas; a lo mejor yo también estoy mal en tener la expectativa tan alta de que podrán resolver mis dudas.

Por cierto, apliqué lo que me dijo de platicar con la jefa del modo de avanzar y su respuesta fue que quiere que termine todo, sólo le informaré mi avance.

En el caso de la tesina, creo que lo correcto será basarme en el diagrama de Gantt y hacer todo el caso a lo que me dijo la asesora la vez pasada: terminar ya, dedicar 12 horas para acabar, porque ya urge.

Nuevamente, quedo al pendiente de los comentarios que me tenga que hacer.

Saludos.

Porque la tesis no es un escrito cualquiera...

 Me dirijo específicamente a usted, PhD. Emma.

Quiero comentarle una situación de carácter urgente: no estoy dando el paso final de la tesina, porque tengo miedo, no se qué es lo que va a pasar cuando me titule (no quiero que pase algo malo) y por otro lado, viene consigo un sentimiento de frustración (creo yo), porque al ser un adulto, en este momento de mi vida sucede algo que es malo: no me he puesto a pensar (después de vivir un proceso psicológico intenso) qué es lo que quiero realmente y quizás eso es lo que me hace falta para sentar las bases del futuro a construir...creo que si acabo la tesina y en estos momentos se me pide responder a la pregunta ¿y ahora qué vas a hacer? la verdad, no lo sé y por eso pienso que estoy muy mal en no saberlo y es la base de mi gran complejo de inseguridad en prácticamente todo lo que no sé hacer y debería de saber siendo hombre, porque son muuuchas cosas, eso está claro, con base en el estereotipo machista del "hombre sabio y gran conocedor, experimentado de la vida, que siempre tiene una respuesta para todo", porque se supone que un adulto tiene la capacidad de dar respuesta a eso y a más situaciones complejas, como la cuestión de pareja, hijos, trabajo...y pues yo no lo tengo, como lo tienen otros (en este momento), además de que pues, a mi no se me enseñó/motivó/presionó para hacerlo, ya sabe, los padres que me tocaron, pero más allá de la deficiencia ya tan bien conocida de su parte, pues la expectativa social se hace presente y tanto mujeres (amigas y prospectas para una relación) como hombres (contemporáneos y no tanto) cuestionarán hacia mí los planes que tengo. También sé que van a suceder cambios y les tengo miedo, simplemente, porque no lo se hacer en este momento -no me lo enseñaron los padres, quienes debían hacerlo- ¿más responsabilidades?  ¿otras exigencias?¿cumplir con ciertas metas?...

Dadas estas condiciones, pues lo único que se me ha ocurrido es que tengo que consultar a especialistas en psicología para descubrirlo. Hay varias opciones y entre ello están los videos en YouTube, concretamente, Rosa Argentina Rivas Lacayo, acaba de hablar de ello (hace no más de un mes) ¿Será la persona adecuada para que me guíe y llevar a cabo este proceso? Y resulta que también hay un libro que habla de las cosas que se deben hacer en cada etapa de la vida, mismo que he considerado seguir como receta de cocina, ante la falta de claridad ¿Usted puede decir algo al respecto?

https://www.youtube.com/watch?v=sz0HHGr9PNc 

domingo, 9 de abril de 2023

Cuando la familia a la que pertenezco me declaró la guerra: odio femenino.

Dicen que las mujeres son seres de luz...nada más alejado de la realidad (al menos con aquellas que pertenecen al círculo familiar inmediato).

Miren que vivir eternamente bajo la guerra de los sexos, es cansado. Más allá de tratar de buscar explicaciones, me centraré en los hechos: me odian, me ven como el enemigo, el apestado, la oveja negra, aquél que incluso pretenden utilizar como chivo expiatorio y hasta conejillo de indias, si es posible. Definitivamente, cuando las mujeres quieren hacer daño, lo hacen.

La respuesta a este odio de nacimiento que se me adjudicó, la tienen aquellos seres que me dieron la vida y ellos como generadores del mismo, nunca hicieron algo al respecto para contrarrestarlo.

Aquí también reina la ignorancia y la negativa por buscar apoyo psicológico de su parte, siendo personas con actitudes sumamente cuestionables hacia la propia familia, a quién no dudan mostrar su sentir, con sus indirectas, en especial a mi persona.

Ahora todo queda más claro, porqué la familia embona perfectamente en la definición de tóxica (como dice la moda), más bien yo diría que, por lo menos, es disfuncional, aunque la palabra correcta es: enferma.

Nuevamente insisto en la ignorancia, que lleva a las personas a realizar actos ridículos. Pero bien dicen, que si alguien vive de cierto modo es por dos razones: porque quiere o de plano se resignó y aceptó permanecer así. En el caso de mis hermanas, quiero brindar el beneficio de la duda y elegir la segunda opción, aunque sus acciones me llevan a pensar que la primera las define mejor.

Aquí el problema empeora cuando la violencia se hace presente: nuevamente, la maldita ignorancia es la que la motiva y se llega a transmitir de generación en generación, hacia los hijos, a quienes no les quedó de otra que creer ciegamente en lo que se les inculcó.

Es triste darme cuenta de que ese tipo de mujeres son mis dos hermanas, que hay falta de apoyo, de empatía, de todo...desde siempre ha sido así. Aún recuerdo aquellos días en los que cuestionaba mi soledad, que no había unión (y por lo que se ve, no la habrá) entre nosotros, ellas por su lado, en sus desmadres y yo, en silencio, pasándola mal, es como si yo tuviera prohibido tener sentimientos (¡qué locura, ni que yo fuera una máquina!). Eso es algo que ellas no quieren ver, piensan imaginariamente que mi vida ha sido pura miel sobre hojuelas y ni siquiera se han tomado la molestia de interesarse en lo que me sucede: no preguntan, se imaginan cosas y se inventan sus propias respuestas, ante el profundo desinterés, que lleva al autoengaño.

Esto que he vivido el día de hoy, me da más respuestas del porqué me pasan algunas cosas en específico. Siento lástima por ellas, por todas las heridas que llevan cargando en su corazón y que se negaron a soltar. Les agradezco por ello, me han dado una gran lección de vida.

domingo, 6 de diciembre de 2020

Ya no basta con ser buena persona



Sin duda, ser considerados como buenos seres humanos dentro de una sociedad cada vez más violenta y carente de valores, es un gran alivio para varias personas. Sin embargo, hay ciertas características que no necesariamente empatan con serlo, como el coraje, que viene desde generado desde el enojo, que empleado con fines destructivos, es letal, pero canalizado correctamente puede arrojar resultados más que positivos.

Yo, como integrante de la famosa generación Millennial, sumamente criticada por su "fragilidad cristalina", constato lo que dice el título de este escrito, no basta con ser alguien servicial, bienintencinado, cuidadoso, sincero...al menos no en esta época, donde se requieren otras habilidades para salir triunfante.Y considero que más allá de pertenecer a una generación (lo que será sin duda, tema de un próximo escrito), en el siguiente punto abordo ciertos aspectos que considero fundamentales para cualquiera a la que usted, estimado lector, pertenece.

La ignorancia, la inocencia y la ingenuidad son los peores enemigos del perfil de la buena persona. La ignorancia es empleada por gente sin escrúpulos que busca sacar ventaja de algo; en el caso de la inocencia, personas malvadas encuentran un lugar para su perversidad y va de la mano con la ingenuidad, porque despoja a quien la posee de ciertas capacidades que han demostrado ser de primera necesidad, como la percepción a las malas intenciones que algunas personas manifiestan cuando emiten un doble mensaje. Los dos anteriores en particular forman, sin dudarlo, un binomio tóxico, sumamente perjudicial y hasta infernal.

Hoy más que nunca es necesario cuestionarnos al respecto sobre lo anterior ¿Hasta qué grado usted es ignorante, inocente e ingenuo? ¿Qué experiencias le han dejado estos tres pequeños monstruos? Si usted es padre, madre, figura de autoridad o alguien a quien los niños siguen ¿Cómo va a educarlos al respecto? Se lo dejo de tarea.

 

viernes, 4 de diciembre de 2020

Cuando ser "hombre" no es suficiente...(y más en estos tiempos)


 La primera observación que salta a la vista es la siguiente: ¿porqué la palabra hombre aparece entre comillas? Bueno, es que ahora este concepto está a discusión, hoy más que nunca, porque ya no basta con comportarse de cierto modo estereotipado para subsistir en una sociedad que exige comprensión hacia las mujeres, ya no es suficiente ser el "todas mías" o "el hijo/imitador de Pedro Infante" para que las mujeres te vean con buenos ojos. Ellas exigen más, dado que se propusieron cambiar, hace ya varios años, cuando el papel de ama de casa dejó de ser exclusivo e iniciaron la aventura de nutrir ferozmente el campo laboral y el acceso a la educación superior y parece que los hombres nos hemos quedado muy atrás en ese fenómeno evolutivo, que se supone caracteriza a las especies a lo largo de su existencia en la tierra.

La situación que parece haber detonado lo anterior viene dada por el estallido de la violencia en contra de ellas y que hoy es más evidente, en esta época de pandemia causada por el virus SARS-COV-2, lo que dejó al descubierto esta insostenible crisis. 

La violencia que los hombres ejercen es más compleja de lo que parece, no se refiere solamente a los golpes, rasguños y empujones, abarca un espectro más amplio de conductas y acciones normalizadas por una sociedad machista, como revisar sus pertenencias, hacer comentarios sexistas o mostrar preocupación excesiva (que realmente son celos)  por la ropa que ella viste. Es un trabajo psicosocial profundo que cada individuo necesita llevar a cabo para comprenderse a sí mismo y entender porqué ejerce esa violencia destructiva y dañina hacia la mujer que afirma amar profundamente, porque ya no bastará un simple "ya no lo vuelvo a hacer" o el típico "voy a cambiar", hay que ir más allá de la simple palabrería y promesas al aire, porque sólo así se puede esperar que se suscite un cambio social verdadero.


jueves, 3 de diciembre de 2020

La gran responsabilidad de ser padres

 

 

Ser padres no es tarea sencilla. Es todo un reto dejar en los hijos lo mejor que se tiene, aunque no siempre se puede. Y no me refiero a lo económico, sino más bien a lo emocional, que es ahí donde muchas veces los hijos padecemos las consecuencias, por ello resalto que no es sencillo, es delicado, más bien, porque se llegan a generar traumas, heridas, resentimientos, miedos y rencores de diversa índole. 

Desafortunadamente, en nuestra sociedad falta mucha educación en este ámbito, empezando desde la elección de pareja, que suele basarse en aspectos sumamente superficiales. Más que basarse en la experiencia de otras personas, sugiero recurrir a los profesionales de la psicología, porque son ellos quienes nos pueden dar las mejores recomendaciones en este sentido, para evitarnos problemas o en su defecto, resolverlos. Mientras esta labor, junto con la paternidad y maternidad no se hagan de forma responsable, seguiremos encontrando historias cargadas de violencia, abandono, abuso, baja tolerancia a la frustración, etc...que los hijos llevarán a cuestas durante el resto de su vida y seguramente replicando con sus descendientes.

Hoy te invito a ti, que eres padre/madre o planeas serlo que, de ser necesario, solicites ayuda profesional psicológica, para que vayas trabajando con las malas experiencias que traes y te vuelvas responsable del proceso de crianza, consultando libros, artículos, revistas, investigaciones de psicólogos, educadores y pedagogos, que te permitan cometer la menor cantidad de errores con tus hijos y generar la menor cantidad de heridas en su alma, para que así puedas facilitar su integración a la sociedad. Tu labor es fundamental y probablemente una de las mejores herencias que les puedes dejar.

Cuando las cosas de la vida se terminan. Cerrando ciclos.

Estos últimos días han sido duros para mí, en el sentido concreto de concluir algunas actividades que ya no pueden continuar.  El viernes pa...