Estos últimos días han sido duros para mí, en el sentido concreto de concluir algunas actividades que ya no pueden continuar.
El viernes pasado la asesora me dio un ultimátum: es necesario que concluya la tesina a más tardar el 10 de agosto, de lo contrario, se dará por terminado este proceso. Aquí no tengo queja alguna, por el contrario, lo considero adecuado, porque ya cumplí bastante tiempo con ese documento y tan sólo me encuentro a un paso de finalizarlo.
El día de hoy, alrededor de las 10 de la mañana, recibí otra noticia complicada: sólo me quedan 30 días para que la beca expire, ya no se me renovará y en consecuencia, debo de concluir todos los pendientes que se me asignaron. Esto es un verdadero reto para mí, pues mi eficiencia y eficacia están en juego, el tiempo es un factor que yo no puedo controlar, sólo administrar correctamente, con la intención de finalizar de la mejor manera posible todo lo que me resta.
Aunque de primera intención, esto podría ser catastrófico, no lo quiero ver así: cuando la vida se impone de esta manera, sólo hay que afrontarlo. Es verdad, he vivido tiempos bastante agradables, pero si por la razón que sea, se juntaron estos dos acontecimientos, sin duda, es necesario atravesar por ellos, a pesar de la incertidumbre y del miedo que se pueden presentar (realizo un gran esfuerzo por ser positivo ante ello), porque bien podría tomarse a mal, pero no, en mi caso la explicación fue contundente: las áreas de oportunidad que debo mejorar son más encaminadas a la adquisición de autoconfianza y seguridad, así como al desenvolvimiento social, en vísperas de mejorar la interacción dentro de un área laboral de tipo oficinista. Mi sentir con respecto a ello es como de "chinche", de ignorante, de tonto, porque hasta el día de hoy sigo con fuertes dudas al momento de intentar entablar algún tipo de comunicación, porque dentro de mi cabeza me cuestiono si lo que hago está bien o mal, si hablar de cierta forma, comportarme o expresarme verbalmente me puede llegar a ocasionar un conflicto (que pudiera incomodar u ofender a la persona) o un mal entendido. Es aquí donde, me parece que el TLP hace de las suyas (adicionado con una historia de vida de poco éxito a nivel social).
Hoy atravieso un momento único en mi vida. La vida me ha puesto una verdadera prueba de fuego y dentro de mi ser también arde una llama deseosa de superación, la cual, no debo permitir que se apague, al contrario, que se convierta en la luz que ilumine mi camino y que al igual que un meteoro, llegue hasta el cielo para comenzar a resplandecer como un nuevo amanecer... continuará.


