domingo, 6 de diciembre de 2020

Ya no basta con ser buena persona



Sin duda, ser considerados como buenos seres humanos dentro de una sociedad cada vez más violenta y carente de valores, es un gran alivio para varias personas. Sin embargo, hay ciertas características que no necesariamente empatan con serlo, como el coraje, que viene desde generado desde el enojo, que empleado con fines destructivos, es letal, pero canalizado correctamente puede arrojar resultados más que positivos.

Yo, como integrante de la famosa generación Millennial, sumamente criticada por su "fragilidad cristalina", constato lo que dice el título de este escrito, no basta con ser alguien servicial, bienintencinado, cuidadoso, sincero...al menos no en esta época, donde se requieren otras habilidades para salir triunfante.Y considero que más allá de pertenecer a una generación (lo que será sin duda, tema de un próximo escrito), en el siguiente punto abordo ciertos aspectos que considero fundamentales para cualquiera a la que usted, estimado lector, pertenece.

La ignorancia, la inocencia y la ingenuidad son los peores enemigos del perfil de la buena persona. La ignorancia es empleada por gente sin escrúpulos que busca sacar ventaja de algo; en el caso de la inocencia, personas malvadas encuentran un lugar para su perversidad y va de la mano con la ingenuidad, porque despoja a quien la posee de ciertas capacidades que han demostrado ser de primera necesidad, como la percepción a las malas intenciones que algunas personas manifiestan cuando emiten un doble mensaje. Los dos anteriores en particular forman, sin dudarlo, un binomio tóxico, sumamente perjudicial y hasta infernal.

Hoy más que nunca es necesario cuestionarnos al respecto sobre lo anterior ¿Hasta qué grado usted es ignorante, inocente e ingenuo? ¿Qué experiencias le han dejado estos tres pequeños monstruos? Si usted es padre, madre, figura de autoridad o alguien a quien los niños siguen ¿Cómo va a educarlos al respecto? Se lo dejo de tarea.

 

viernes, 4 de diciembre de 2020

Cuando ser "hombre" no es suficiente...(y más en estos tiempos)


 La primera observación que salta a la vista es la siguiente: ¿porqué la palabra hombre aparece entre comillas? Bueno, es que ahora este concepto está a discusión, hoy más que nunca, porque ya no basta con comportarse de cierto modo estereotipado para subsistir en una sociedad que exige comprensión hacia las mujeres, ya no es suficiente ser el "todas mías" o "el hijo/imitador de Pedro Infante" para que las mujeres te vean con buenos ojos. Ellas exigen más, dado que se propusieron cambiar, hace ya varios años, cuando el papel de ama de casa dejó de ser exclusivo e iniciaron la aventura de nutrir ferozmente el campo laboral y el acceso a la educación superior y parece que los hombres nos hemos quedado muy atrás en ese fenómeno evolutivo, que se supone caracteriza a las especies a lo largo de su existencia en la tierra.

La situación que parece haber detonado lo anterior viene dada por el estallido de la violencia en contra de ellas y que hoy es más evidente, en esta época de pandemia causada por el virus SARS-COV-2, lo que dejó al descubierto esta insostenible crisis. 

La violencia que los hombres ejercen es más compleja de lo que parece, no se refiere solamente a los golpes, rasguños y empujones, abarca un espectro más amplio de conductas y acciones normalizadas por una sociedad machista, como revisar sus pertenencias, hacer comentarios sexistas o mostrar preocupación excesiva (que realmente son celos)  por la ropa que ella viste. Es un trabajo psicosocial profundo que cada individuo necesita llevar a cabo para comprenderse a sí mismo y entender porqué ejerce esa violencia destructiva y dañina hacia la mujer que afirma amar profundamente, porque ya no bastará un simple "ya no lo vuelvo a hacer" o el típico "voy a cambiar", hay que ir más allá de la simple palabrería y promesas al aire, porque sólo así se puede esperar que se suscite un cambio social verdadero.


jueves, 3 de diciembre de 2020

La gran responsabilidad de ser padres

 

 

Ser padres no es tarea sencilla. Es todo un reto dejar en los hijos lo mejor que se tiene, aunque no siempre se puede. Y no me refiero a lo económico, sino más bien a lo emocional, que es ahí donde muchas veces los hijos padecemos las consecuencias, por ello resalto que no es sencillo, es delicado, más bien, porque se llegan a generar traumas, heridas, resentimientos, miedos y rencores de diversa índole. 

Desafortunadamente, en nuestra sociedad falta mucha educación en este ámbito, empezando desde la elección de pareja, que suele basarse en aspectos sumamente superficiales. Más que basarse en la experiencia de otras personas, sugiero recurrir a los profesionales de la psicología, porque son ellos quienes nos pueden dar las mejores recomendaciones en este sentido, para evitarnos problemas o en su defecto, resolverlos. Mientras esta labor, junto con la paternidad y maternidad no se hagan de forma responsable, seguiremos encontrando historias cargadas de violencia, abandono, abuso, baja tolerancia a la frustración, etc...que los hijos llevarán a cuestas durante el resto de su vida y seguramente replicando con sus descendientes.

Hoy te invito a ti, que eres padre/madre o planeas serlo que, de ser necesario, solicites ayuda profesional psicológica, para que vayas trabajando con las malas experiencias que traes y te vuelvas responsable del proceso de crianza, consultando libros, artículos, revistas, investigaciones de psicólogos, educadores y pedagogos, que te permitan cometer la menor cantidad de errores con tus hijos y generar la menor cantidad de heridas en su alma, para que así puedas facilitar su integración a la sociedad. Tu labor es fundamental y probablemente una de las mejores herencias que les puedes dejar.

martes, 1 de diciembre de 2020

Maradona y la dualidad del ser humano

 

Hola mis estimados seguidores.

En días recientes se ha hablado intensamente del famoso futbolista de la "mano de dios", Diego Armando Maradona; sin embargo, no es del interés de este escrito referirme a su labor dentro de la cancha, a pesar de que me declaro admirador del fútbol argentino. Lo que quiero es ser más general y este hombre representa una oportunidad para expresarme acerca del concepto de la dualidad del ser humano, tomando como base algo de lo que ya se sabe del desaparecido diez argentino.

Empecemos pues...

Admirado, idolatrado y endiosado por muchos, odidado, repudiado y despreciado por otros, Maradona hace gala perfecta de la dualidad existente en todo ser humano, sin excepción. Por dualidad quiero referirme un poco a la teoría del psicólogo Carl Gustav Jung, quien propuso algo que se le asemeja mucho: la sombra, como aquella faceta del ser humano donde no están visibles aquellas características un tanto controversiales, cuestionables y que pueden ser fuente de conflictos. O sea, que toda persona se compone de cosas buenas (virtudes o cualidades) y no tan buenas (defectos o errores cometidos) y el famoso "Pelusa" no está exento de ello y lo usaré para ejemplificarlo: empezando al revés, es decir, por los defectos, donde se ha dado a conocer que en su vida fue violento contra las mujeres, homofóbico, adicto a las drogas, sumamente conflictivo y hasta pedófilo, lo que constituye la parte de la sombra. Y lo que forma parte de la gran admiración y fervor que sembró dentro de los aficionados argentinos, que serían sus cualidades, están conformadas por su origen humilde, su ascenso en lo económico, su talento con el balón, su entrega total al fútbol soccer y el éxito alcanzado al ganar la copa mundial de México 1986, objetivo que tenía trazado desde que fue un niño y que también formaba parte de un sueño que pudo cristalizar. Y es de ahí de donde proviene su idolatración y hasta la condición de "dios" que varios fanáticos le imprimieron.

Partiendo del análisis anterior, este ejercicio se puede llevar a cabo con cualquier persona que se encuentra en nuestro entorno inmediato y seguramente ahí cabe la "magia" del ser humano, pues nos podemos topar con un hombre con características consideradas, en general, despreciables, que recaen en la sombra, como el engaño, la violencia, la promiscuidad, la misoginia y hasta la delincuencia, pero no faltará alguna mujer que, cegada por "sus virtudes o cualidades", que pudieran ser la fortaleza física, su solvencia económica, tener ojos azules y la piel blanca, facilidad de palabra, su capacidad de reprimir el llanto y los malos recuerdos, lo que hará que se enamore perdidamente de él, ignorando por completo y en el peor de los casos, justificando la parte de la sombra, centrándose solamente en "lo positivo". Por eso recalco este fenómeno como la "magia" del ser humano, porque a pesar de que existe lo malo, generalmente se opta por lo bueno, lo que no deja lugar a dudas de que lo humano no es perfecto. Seguramente lo anterior forma parte de algo de lo que tanto se hablaba con respecto al amor en la época de los abuelos: hay que aprender a amar a alguien, con sus virtudes y defectos...pero ¿hasta qué punto se puede hablar de que una característica es buena o mala? ¿porqué para algunas personas algo es aceptable y en otras es repudiable? ¿porqué para algunas personas las características consideradas como negativas no representan un rechazo, sino más bien una aceptación incondicional? ¿hasta dónde es posible encontrar aspectos positivos en una persona y en qué cantidad? Es más ¿Se podría hacer un balance medible de lo bueno y lo malo existente en alguien?¿Cómo se podría medir o cuantificar?¿Qué tanto influiría ello en una toma de decisión o sería desechado por completo?

Sin duda, lo anterior representa una eterna afrenta con los valores morales y las ideas que la misma sociedad considera que están bien y que están mal y que van cambiando de un lugar a otro así como con el paso del tiempo.

Cuando las cosas de la vida se terminan. Cerrando ciclos.

Estos últimos días han sido duros para mí, en el sentido concreto de concluir algunas actividades que ya no pueden continuar.  El viernes pa...